
Conductismo: origen, usos y metodología
El conductismo o conductivismo es una rama de la psicología que estudia la conducta o comportamiento a través de procedimientos objetivos y experimentales.
Tabla de contenidos
Origen
La publicación del Manifiesto del Conductismo en 1913 por John B. Watson supone el inicio de la ciencia del comportamiento. Watson fue el creador del conductismo y promovió la idea de que la psicología debía centrarse en el estudio de los comportamientos observables, en lugar de los procesos mentales internos, que eran difíciles de medir y cuantificar.
Cualquier cosa que el hombre pueda hacer, pensar o sentir, debe ser descrito en términos de actividad observables y medibles.
John B. Watson

Conceptos básicos del conductismo
Algunos de los conceptos básicos de la ciencia conductista son:
- Estímulo: señal, información o incentivo que provoca una respuesta en el individuo.
- Respuesta: conducta provocada por un estímulo.
- Condicionamiento: aprendizaje resultado del estudio de los estímulos y de las respuestas.
- Refuerzo: incremento de la posibilidad de que vuelva a producirse la respuesta al estímulo.
- Castigo: disminución de la probabilidad de repetición de una conducta. Contrario al refuerzo.
Aplicaciones del conductismo
La ciencia conductista surge desde la psicología, aunque a lo largo de los años se ha demostrado su efectividad en diversos ámbitos de especialización. Los más destacados son los siguientes:
Psicoterapia
Las técnicas conductuales son especialmente utilizadas en el tratamiento de problemas como adicciones, comportameinto obsesivo-compulsivo, fobias, trastornos infantiles de la conducta y ciertas formas de comportamiento antisocial, entre otras.
Sienta sus bases en intervencioes psicoterapéuticas que incluyen:
- Exposición real y virtual. La persona es expuesta a una situación temida de forma que la cadena estímulo-respuesta vaya decreciendo hasta lograr extinguir la respuesta no deseada al estímulo.
- Relajación. Persigue realizar conductas alternativas incompatibles con el problema.
- La activación conductual se basa en la premisa de que la inactividad genera un estado de ánimo negativo y genera un efecto bola de nieve de emociones displacenteras. Utiliza principios básicos del aprendizaje en forma de actividades de refuerzo (placenteras) rompiendo el círculo vicioso creando activación, dando lugar a emociones positivas y sensación de control.
Educación
La clave para el aprendizaje conductista son los conceptos de condicionamiento clásico y operante.
El condicionamiento clásico (Pavlov), entiende el aprendizaje como la asociación entre un estímulo y una respuesta, mientras que el condicionamiento operante (Skinner), observa cómo las consecuencias de una acción afectan a la probabilidad de que dicha acción se repita.
El conductismo en educación puede ser aplicado con diversas técnicas esenciales para moldear y reforzar comportamientos deseables en el aula como los elogios o recompensas (refuerzo positivo) para incentivar el buen comportamiento y la participación activa.
Condicionamiento clásico
Una de las características más importantes de este tipo de aprendizaje es que implica respuestas automáticas. Se denomina «condicionamiento clásico» a la creación de una conexión entre un estímulo nuevo y un reflejo ya existente, es decir, es un tipo de aprendizaje según el cual un estímulo originalmente neutro, que no provoca una respuesta, llega a poder provocarla gracias a la conexión asociativa de este estímulo con el estímulo que normalmente provoca dicha respuesta.
Condicionamiento operante
El condicionamiento operante consiste en un método de aprendizaje que se produce a través de la asociación de refuerzos (recompensas) y castigos con una determinada conducta. De esta forma se lleva a cabo una asociación entre el comportamiento y la consecuencia de este.
Recursos Humanos
En el ámbito profesional, se interpreta como el estudio y análisis del comportamiento de los empleados en su puesto de trabajo. El conductismo laboral implica observar cómo los trabajadores reaccionan ante ciertos estímulos, cómo aprenden nuevas habilidades y cómo se modifican sus conductas en respuesta a las consecuencias y recompensas. Tienen aplicaciones importantes que influyen en la productividad y el ambiente de trabajo.
Algunos ejemplos de aplicaciones del conductismo en el entorno laboral:
- Sistemas de recompensas e incentivos.
- Formación y entrenamiento de competencias laborales.
- Evaluación del desempeño.
- Modelación de conductas mediante ejemplificación de líderes.
- Comunicación efectiva.
- Programas de bienestar para la gestión del estrés (deporte, terapia, etc.)
- Resolución de conflictos.
Marketing
El sector del marketing es uno de los últimos sectores que se une al carro del conductualismo. El marketing conductual entiende que la marca tiene una gran responsabilidad sobre las actitudes y comportamientos de su público. Además, utiliza las técnicas de investigación científica que cuantifican la influencia del estímulo sobre las respuestas producidas en el público.
Algunas de las técnicas conductistas aplicadas al marketing son:
- Investigación de motivaciones conductuales del público.
- Creación de estímulos.
- Mecanismos de recompensa (emocional, regalos, sentimiento de pertenencia, etc.).
- Condicionamiento de compra. Se motiva a «aprender» sobre los beneficios del uso o contratación de determinados servicios.
- Sistemas de refuerzo de consumo. Por ejemplo, mediante la oferta de beneficios a los clientes recurrentes, trato personal exclusivo, etc.
La ciencia conductual ofrece una enorme variedad de técnicas que ayudan a distintos sectores a mejorar los resultados y aumentar la tasa de éxito. Todos los sectores se nutren mutuamente, generando oportunidades de aprendizaje de las que obtener nuevas técnicas y aplicaciones del cunductualismo. El objetivo clave de esta ciencia es la comprensión de las conductas humanas y adaptación del entorno a las motivaciones personales a cada nicho de mercado, lo que permite a las empresas ofrecer un servicio más humano y de mayor calidad.




